viernes, 18 de junio de 2010



EL SER HUMANO Y LA TECNOLOGÍA




Vivimos en un mundo materialista. Cada día más, las “cosas” y cuando digo “cosas” me refiero a toda esa sarta de elementos facilitadores, que día a día aparecen en el mercado, cobran más valor. Se posicionan en espacios cada vez más familiares e indispensables. Si bien antes, en un pasado no tan lejano, el jugar requería que los niños salieran al patio, estiraran sus músculos, usaran su imaginación, ahora la dinámica de la diversión ronda alrededor de algún elemento tecnológico, muy lejos de la intervención activa de la inteligencia de nuestros chicos. Sufrimos de obesidad infantil y de niños aburridos. La televisión ya no es una caja sorprendente y los padres, no pueden solucionar con un par de crayones el tedio de sus hijos…. Sin embargo y aceptando que no podemos cambiar el progresismo de este planeta, lo que sí podemos es resistirnos a la facilidad que encierra el que todo lo haga la “cosa” y no nosotros. No por necedad, sino por ganar la lucha contra la deshumanización del ser humano que dia a dia se vuelve un objeto manejado por sus inventos.